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Estudio
climático del entorno de Fitero.
L.
Fernando Aznar Pérez.
El
estudio realizado consiste en la obtención de los valores
de una serie de índices climáticos y la interpretación
de dichos valores. Los índices elegidos lo han sido por
mejor adecuación a las características concretas del
entorno analizado.
Se
debe hacer notar que todos los índices hacen referencia
al clima de la zona en relación con los cultivos que sería
factible implantar con resultados eficientes en ausencia
de procesos innovadores mejoras como regadíos, abonos,
ración, maquinaria, semillas, invernaderos, etc.
El
índice de Dantín-Revenga clasifica ala zona como árida.
El
índice de Emberger la clasifica de semiárida.
La
clasificación climática Papadakis sitúa a Fitero en la
zona templado-mediterránea.
Thornthwaite
califica a nuestro clima de mesotérmico (entre taiga
tropical).
Los
climodiagramas de Gaussm Papadakis nos llevan a las
siguiente conclusiones:
El
régimen pluviométrico dominante lo constituyen las
lluvias de primavera.
Los
inviernos son secos.
Los
veranos (por las tormentas Agosto) y otoño (con el pico
de 11 de Noviembre) son relativamente lluviosos.
El
régimen general de precipitaciones es de moderado a
abundante
El
régimen de temperaturas es moderado.
Para
llegar al análisis de resultados se ha de considerar
asimismo la evapotranspiración (necesidades hídricas de
una zona). La pérdida de agua depositada sobre un terreno
se debe principalmente dos acciones interpuestas:
La
evaporación de¡ agua desde el terreno a la atmósfera y
la filtración de¡ agua a través de¡ terreno y la
transpiración de las propias plantas.
Considerando
lo anterior vemos que el régimen pluviométrico es
bastante regular. Solamente hay déficit de agua durante
los meses de verano que podría corregirse con la
construcción de depósitos. Los inviernos, a pesar de ser
bastante secos, no son deficitarios de agua por tener una
evapotranspiración baja. El elevado valor de
transferencia de¡ agua a través de¡ suelo (42% de las
precipitaciones anuales) sugiere la conveniencia de muchos
riegos al año de baja cuantía especialmente durante el
verano. Un elevado porcentaje de los riegos “a manto”
se perdería por filtraciones. Solamente el 2,35% del agua
de lluvia se emplea de manera eficiente, lo que explicaría
la calificación de árido para el territorio y sugiere la
necesidad de su aprovechamiento y la optimización de los
mecanismos de distribución y almacenamiento. Esta falta
de eficiencia (el 97,65% del total de lluvia) obliga
permanentemente a la demanda de agua, bien de los aportes
de agua del término municipal como de términos
colindantes y explicaría la sensación de sequía que
tiende a producirse cuando se ve alterado el régimen
habitual de precipitaciones.
CONCLUSIONES
DEL ANÁLISIS CLIMÁTICO Y TERMO PLUVIOMÉTRICO
Los
resultados obtenidos indican conclusiones contradictorias,
por lo que deben analizarse cuidadosamente. La razón es
que los datos corresponden a un período de tiempo pequeño
para variables climáticas, fundamentalmente las
precipitaciones; las desviaciones estadísticas tan
elevadas que muestran nos indican la necesidad de ir con
precaución en la obtención de conclusiones.
Los
índices climáticos indican que la zona es árida y/o
subdesértica. No resulta incompatible tal afirmación con
la existencia de un régimen de lluvias abundantes si
pensamos que las temperaturas relativamente altas y un
subsuelo calcáreo muy poroso favorecen una elevada
evapotranspiración, y que el agua de lluvia o de riego
permanezca poco tiempo en las capas superficiales de la
tierra, además de¡ régimen de vientos de la zona
(“cierzo” ) que propicia una rápida evaporación.
Las
conclusiones de los índices climáticos nos sugieren que
los cultivos que mejor se darán en la zona serán los de
secano en un régimen climático tipo mediterráneo
(cereal, viñedo y olivo). No se excluye la huerta, aunque
esta requerirá más cantidad de agua de regadío por lo
anteriormente dicho.
Salvo
el índice de Dantin-Revenga que está pensado para climas
mediterráneos, los demás corresponden a investigadores
anglosajones, para los cuales los contenidos de los
conceptos húmedo, árido, etc. no son los mismos que se
suelen tener en estas latitudes. Y tampoco la zona
pertenece exactamente a una climatología mediterránea.
La
moderada aridez, próxima al carácter subhúmedo,
indicada por los índices ha sido combatida
tradicionalmente mediante un sistema de regadíos lo que
permite que progresen cultivos propios de regímenes de
mayor humedad.
NOTA:
El artículo corresponde a un resumen de un completo estudio
técnico realizado por su autor y que obra en poder del
Autor y que no podemos reproducir en su integridad
por su complejidad. Si algún lector estuviera interesado
en el mismo rogamos lo solicite a esta redacción.
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