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Iniciamos
nuestro periplo en el "Humilladero del
Monasterio",en la salida sur del casco urbano
de Fitero. Una vez salvado el río por el puente
del Alhama seguiremos la carretera comarcal NA-6991
en dirección a la localidad riojana de Valverde.
Después de algo más de
dos
kilómetros de recorrido, y una vez superado un
pequeño puerto que se hace rodear de bellos
olivos, alcanzaremos el paraje de Valderromeral
donde tomaremos el Camino de los Degollados, que
nos sale a la derecha de la carretera, para
acceder, a unos 250 metros, a una pequeña
explanada en la que podremos dejar el coche y
seguir, desde entonces, todo nuestro itinerario a
pie o en bicicleta.
En
el lugar nace una pequeña fuente que alimenta un
amplio y largo barranco, el de los Blancares,
cuyas aguas permiten el riego vernal de sus
márgenes inferiores, ocupadas por olivos y
almendros, antes de su desembocadura en el Alhama.
A
través de una estrecha senda que desde el Camino
de los Degollados se dirige a Peña Roya
alcanzamos el Camino de la Vega que deberemos
seguir en dirección oeste.
A
medida que nos acercamos a la Dehesa de los
Cuévanos y los Blancares, se adquiere conciencia
de la magnitud del paisaje que nos rodea. Hacia el
norte, la espectacularidad silenciosa de las
Roscas, hacia el sur la Dehesa de los Cuévanos,
que aún conserva un pequeño reducto de carrascas
de gran interés botánico. A uno y otro lado del
collado, cuando ya descendemos hacia la Vega del
Añamaza, el matorral abierto en el que se
intercalan la coscoja, el escambrón y la sabina
mora.
Sin
dejar el Camino de la Vega doblaremos hacia
oriente para descubrir, en medio de un gran
olivar, una curiosa construcción de piedra. Se
trata de la llamada "Nevera de los
Frailes", enorme pozo de piedra, culminado
por una gran bóveda, utilizado durante siglos por
los monjes del Monasterio para almacenar la nieve
hibernal que permitía calmar los sofocantes
calores del estío.
Perdemos
ahora el discurrir del Añamaza que se adentra sin
prisas por la verde vega para fusionarse con el
Alhama. Al poco, nos sorprenden, las ruinas del
vetusto Castillo de Tudején, situadas a nuestra
derecha, en lo alto de un cerro próximo.
A
la izquierda del camino veremos la Vega, amplia y
llana, que sugiere la existencia de un río que,
desde aquí, se nos hace invisible y los altos
chopos que se alternan con pequeños pero
impenetrables sotos, dominados por el tamariz, el
almez y el álamo blanco. A la derecha, la pared
escarpada de la Dehesa del Castillo.
El
camino transcurre ahora ajeno al macizo, ignorado
tras inabordables pendientes que conforman las caídas
de la Dehesa hacia la Vega a media ladera y por
encima de nosotros veremos la "Cueva de la
Mora". Según la leyenda, recogida y relatada
por el insigne escritor Gustavo Adolfo Bécquer,
desde su penumbra aparece todas las noches el ánima
desconsolada de una princesa mora que desciende
hacia el río en busca de agua fresca con la que
calmar los ardientes estertores de su amado
caballero cristiano que yace, postergado y agónico,
en la profundidad de la gruta.
Siguiendo
este mismo camino descubrimos la puerta natural
que nos permite acceder al "Pozo del Sueño",
singular paraje identificado por un pequeño
acueducto que permite el paso superior de la
acequia que nos acompaña durante todo el camino.
Continuamos
ascendiendo pausadamente a través de un
pronunciado barranco que se aligera después, con
el suelo tapizado de un intenso verde azulado que
le proporciona su vegetación característica,
para encontrarnos con el macizo de las roscas.
Alcanzada la base del macizo acometeremos su ascenso final por
cualquiera de sus laderas sur o este. Desde las
peñas dominaremos ahora la vega y la tierra
llana, los viejos pueblos del Alhama y el Queiles,
la ribera del Ebro y, al fondo, las Bardenas.
Finalmente,
descenderemos por la ladera sur del macizo, al
encuentro de la senda que nos llevará hasta el
Camino de los Degollados y, desde allí, hasta
nuestro punto de partida.
Para
más información sobre los itinerarios consultar
la guía
RUTAS POR LA RIBERA NAVARRA.
Esta guía se encuentra disponible en las librerías
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