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.Club Hípico José Mari

 

Iniciamos nuestro periplo en el "Humilladero del Monasterio",en la salida sur del casco urbano de Fitero. Una vez salvado el río por elcaballos.jpg (29993 bytes) puente del Alhama seguiremos la carretera comarcal NA-6991 en dirección a la localidad riojana de Valverde. Después de algo más de dos kilómetros de recorrido, y una vez superado un pequeño puerto que se hace rodear de bellos olivos, alcanzaremos el paraje de Valderromeral donde tomaremos el Camino de los Degollados, que nos sale a la derecha de la carretera, para acceder, a unos 250 metros, a una pequeña explanada en la que podremos dejar el coche y seguir, desde entonces, todo nuestro itinerario a pie o en bicicleta.

bici.jpg (37685 bytes)En el lugar nace una pequeña fuente que alimenta un amplio y largo barranco, el de los Blancares, cuyas aguas permiten el riego vernal de sus márgenes inferiores, ocupadas por olivos y almendros, antes de su desembocadura en el Alhama.

A través de una estrecha senda que desde el Camino de los Degollados se dirige a Peña Roya alcanzamos el Camino de la Vega que deberemos seguir en dirección oeste.

A medida que nos acercamos a la Dehesa de los Cuévanos y los Blancares, se adquiere conciencia de la magnitud del paisaje que nos rodea. Hacia el norte, la espectacularidad silenciosa de las Roscas, hacia el sur la Dehesa de los Cuévanos, que aún conserva un pequeño reducto de carrascas de gran interés botánico. A uno y otro lado del collado, cuando ya descendemos hacia la Vega del Añamaza, el matorral abierto en el que se intercalan la coscoja, el escambrón y la sabina mora.

Sin dejar el Camino de la Vega doblaremos hacia oriente para descubrir, en medio de un gran olivar, una curiosa construcción de piedra. Se trata de la llamada "Nevera de los Frailes", enorme pozo de piedra, culminado por una gran bóveda, utilizado durante siglos por los monjes del Monasterio para almacenar la nieve hibernal que permitía calmar los sofocantes calores del estío.

Perdemos ahora el discurrir del Añamaza que se adentra sin prisas por la verde vega para fusionarse con el Alhama. Al poco, nos sorprenden, las ruinas del vetusto Castillo de Tudején, situadas a nuestra derecha, en lo alto de un cerro próximo.

A la izquierda del camino veremos la Vega, amplia y llana, que sugiere la existencia de un río que, desde aquí, se nos hace invisible y los altos chopos que se alternan con pequeños pero impenetrables sotos, dominados por el tamariz, el almez y el álamo blanco. A la derecha, la pared escarpada de la Dehesa del Castillo.

El camino transcurre ahora ajeno al macizo, ignorado tras inabordables pendientes que conforman las caídas de lacilin.jpg (18302 bytes) Dehesa hacia la Vega a media ladera y por encima de nosotros veremos la "Cueva de la Mora". Según la leyenda, recogida y relatada por el insigne escritor Gustavo Adolfo Bécquer, desde su penumbra aparece todas las noches el ánima desconsolada de una princesa mora que desciende hacia el río en busca de agua fresca con la que calmar los ardientes estertores de su amado caballero cristiano que yace, postergado y agónico, en la profundidad de la gruta.

Siguiendo este mismo camino descubrimos la puerta natural que nos permite acceder al "Pozo del Sueño", singular paraje identificado por un pequeño acueducto que permite el paso superior de la acequia que nos acompaña durante todo el camino.

Continuamos ascendiendo pausadamente a través de un pronunciado barranco que se aligera después, con el suelo tapizado de un intenso verde azulado que le proporciona su vegetación característica, para encontrarnos con el macizo de las roscas.

Alcanzada la base del macizo acometeremos su ascenso final por cualquiera de sus laderas sur o este. Desde las peñas dominaremos ahora la vega y la tierra llana, los viejos pueblos del Alhama y el Queiles, la ribera del Ebro y, al fondo, las Bardenas.

Finalmente, descenderemos por la ladera sur del macizo, al encuentro de la senda que nos llevará hasta el Camino de los Degollados y, desde allí, hasta nuestro punto de partida.

Para más información sobre los itinerarios consultar la guía
RUTAS POR LA RIBERA NAVARRA. 
Esta guía se encuentra disponible en las librerías
 

Copyright © 1997 / 2000 Julio González Garbayo