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 En el término de la villa, en la ladera de la Peña del Baño, se hallan ubicadas dos afamadas instalaciones balnearias conocidas como los Baños Viejos y los Baños Nuevos, cada cual con su propia captación de aguas termales.

Es probable que los iberos que se asentaron en lo alto del cerro denominado Peña del Saco lo hicieran por cercanía del manantial termal, que fue explotado por los romanos, quienes construyeron una larga galería para captar las aguas, que surgen a una temperatura entre 32 y 47,5ºC. La historia de los Baños Viejos se remonta a la época imperial de Augusto y debieron conocer su apogeo a comienzos del siglo III. En 1157 se les mencionaba como los "baños de Caracalla" y desde esa fecha fueron propiedad del monasterio fiterano. Su máximo esplendor puede situarse en el siglo XVIII.

Sus aguas son clasificadas como clorurado-sódicas, con una mineralización total de 4,49525 gramos/litro y una radiactividad de 781 V-h/litro. Su caudal inicial, de 2.085 litros/minuto, se vio reducido a 1.080 litros/minuto probablemente a causa de la captación realizada por los Baños Nuevos.

El manantial que se explota en los Baños Nuevos fue aforado en 1846, obteniéndose un caudal de 1.680 litros/minuto, a 47,7ºC de temperatura, clasificándose sus aguas como clorurado-sódicas, sulfatadas, termales, hipotónicas y radiactivas. Su mineralización total es de 4,72267 gramos/litro y su radiactividad, 545,8 V-h/litro.

En 1909, la sociedad propietaria de los baños nuevos adquirió los viejos, procediendo a la modernización de las instalaciones de ambos. Desde 1973, a los baños viejos se les conoce como Balneario del Virrey Palafox, por haber nacido en el mismo, en 1600, Juan de Palafox y Mendoza. También en aquel año los baños nuevos recibieron el nombre de Balneario Gustavo Adolfo Bécquer, porque el poeta se alojó en la habitación 314 y en ella compuso "El miserere" y "La cueva de la mora".

Las aguas de ambos balnearios se toman como bebida, en baños, inhalaciones, duchas y estufa, estando indicadas para combatir reumatismos, gota, artrosis y alteraciones osteoarticulares, procesos bronquiales crónicos, faringitis, laringitis y algunos tipos de asma.

 

BIBLIOGRAFÍA DE LOS BALNEARIOS.

LLETGET Y CAYLA, Tomas: "Monografía de los Baños y Aguas Termo-medicinales de Fitero". Barcelona, 1870.

BIBLIOGRAFÍA DE FITERO.

MALUQUER DE MOTES, Juan: "Notas estratigráficas del poblado celtibérico de Fitero (Navarra)". Revista

Príncipe de Viana, nº 100-101. Pamplona 1965  

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