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El
deporte más antiguo de Fitero es el juego de pelota.
Data del siglo XVI; pero aclaremos que la pelota de
entonces no era la de hoy, sino la pelota gruesa de
viento, que era una especie de balón, y se jugaba sin
pared, como sus derivados el tenis inglés y los juegos
de plaza libre, como el de Largo y el de Rebote. El
juego de ble o de frontón no se introdujo hasta el
siglo XVIII, construyéndose los primeros frontones de
la llamada pelota vasca, en los Alduides (1853) y en
Baigorry (1857): localidades francesas de la Baja
Navarra.
En
el siglo XVI, la afición al juego de pelota en Fitero
era tan grande entre los vecinos como entre los frailes,
ocasionando no pocos desperfectos e incidentes, hasta el
punto de que el Abad, Fr. Ignacio F. de Ibero ordenó a
la Villa, en 1609, que nadie jugase a la pelota «fuera
de la Plaza de la Orden, por ser calles estrechas y se
rompen tejas». Pero no fue obedecido y se quejó contra
varios sujetos ante la Real Corte, la cual les impuso
sendas sanciones. Con que, el mismo año, se hizo un
convenio entre el Monasterio y la Villa acerca de dicho
juego, abriéndose la calle Juego de Pelota, que todavía
conservaba este nombre en 1789.
El juego de pelota
vasca se introdujo en Fitero después de la exclaustración
de los frailes, utilizándose como frontón público, en
un principio, la parte del antiguo claustro conventual
de la Plaza de las Malvas, adyacente al Arquillo, cuyos
arcos se taparon precisamente con tal objeto. A 1,30
metros de altura sobre el suelo, se colocó una faja metálica
que marcaba las faltas. Durante muchos años, el piso
era de tierra, cementándose en 1921. No era un frontón
reglamentario ni práctico, por tener la pared lateral a
la derecha y no a la izquierda. Sin embargo, allí se
formaron numerosos y buenos pelotari locales, como
veremos luego. En la 2ª década del siglo actual, Eloy
Andrés construyó un frontón reglamentario, a la
derecha de la entrada de la Plaza de Toros; pero no era
público, sino particular y solo duró hasta 1933. El
Frontón Calatrava actual fue levantado en 1927, con
materiales procedentes de la demolición de la vistosa
azotea del Monasterio, inaugurándose en las Fiestas
septembrinas de dicho año. Sus dimensiones iniciales
fueron 25,50 metros de largo, 9,50 metros de ancho,
11,60 metros de alto, 3 metros de contracancha y un buen
espacio lateral y trasero para el público. En 1968, fue
agrandado y mejorado, y en 1970, se inauguró todavía
el frontón de la piscina Municipal.
Por
el Frontón Calatrava, desfilaron, en los primeros años,
sobre todo, durante las Fiestas de la Virgen de la
Barda, pelotari profesionales y «amateurs» de
renombre, como los campeones nacionales a mano Atano III
(Mariano Juaristi), José Arriarán y Chiquito de
Azcoitia (Larrañaga); los también conocidos manistas,
el Zurdo de Mondragón (Shanti Echeverría), Chiquito de
Mallavia, Paco Arriarán, los hermanos Vergara, los
hermanos Arbizu, Zabaleta, Justo Dufour y otros
Pero
vamos a ocuparnos, aunque sea sumariamente, de los
pelotaris locales más destacados de este siglo,
esperando que se nos dispense la omisión involuntaria
de algunos que no han recordado nuestros informadores,
incluirlos en decenios, queremos decir que sobresalieron
principalmente entonces, aunque siguieran jugando muchos
años después.
En las dos
primeras décadas de esta centuria, hubo algunos jugadores
de cesta, como Gervasio Alfaro y Alberto Pelairea; y
también, a pala, Como Eladio Medrano, Isidoro
Santesteban y José Luis Armas; pero la mayoria fueron
manistas, como el Rorra (Leopoldo Martínez Preciado),
el tío Pela (Cruz Yanguas), el Tudela (Juan Cruz Díaz),
el Murillo (Gregorio Muro) el Pollo (Braulio Rupérez) y
el Navarro (Dionisio Navarro).
Al terminar la
Guerra Europea de 1914-18, se destacaron hasta 1930 Lolo
(Manuel Larrea), el Tián (Sebastián Larrea), el Guarni
(Ricardo P yo), el Mandurria (Esteban Fernández),
Ricardo Burgos, los Carrasca.s ( Carmelo y Cesáreo
Luis) y el Majo (Angel Yanguas).
De 1930 a 1940, la
pareja representativa de Fitero fue la del Marieto (José
María Jiménez) y el Teto (Florencio Martínez),
sobresaliendo asímismo el Guerra (Félix Martínez) el
Rompo (Agustín Pérez), el Evarislo (Evaristo Martínez),
el Chatillo (Fernando Martínez) y el Duarte (Pedro Duarte)
De 1940 a 1950, se
distinguieron Angel Falces, Juan Díaz Larrea María
Viscasillas Yanguas, el Pichoncho (José María Jiménez),
Fracisco Prada, el Palomilla (Jesús Atienza), el Chelín
(Jesús Fernández), N Gómez Yanguas, el Pachi
(Francisco Díaz), los hermanos Luis y Francisco Ochoa,
el Macareno (José Millán), Fernando Luis y Juan
Burgos.
De 1950 a 1960, se
destacaron los Carlotos (Luis y Emilio Sain,,) Calleja y
Jesús Berrozpe.
Y aquí cortamos
estas listas, esperando que las complete algún
historiador del deporte fiterano.
Añadamos, para
terminar, algunas curiosidades.
Los hermanos
Carmelo y Cesáreo Luis se convirtieron en jugadores
Profesionales de remonte, actuando principalmente en San
Sebastián Pamplona. En 1925, el Ayuntamiento organizó
en las Fiestas de la de la Barda, un partido
espectacular, que fue jugado por las parejas lo
Luis-Isidro Magaña y Angel Yanguas-Esteban Fernández.
Ganar primeros por 25 a 20 tantos y el Ayuntamiento
premió a los vencedores con 6 duros (15 pesetas para
cada uno). En los años 1942-43, acudieron al campeonato
de Navarra en Pamplona Angel Falces y Agustín Pérez; y
en 45, Angel Falces y José María Viscasillas Yanguas.
En 1967, Juan diaz Larrea y Jesús Berrozpe Muro ganaron
el campeonato regional de Tafalla.
Terminemos
añadiendo que, en los partidos del Frontón Calatrava
cruzaban a veces numerosas apuestas de dinero, aunque no
cuantiosas que el principal apostador era el Guerra (Félix
Martínez).
Muchas
cosas han cambiado desde que D. Manuel escribía estas
letras, en primer lugar el frontón esta ubicado en otro
lugar, ahora el frontón esta cubierto, lo podemos
encontrar en el patio de las escuelas.
Si
estas interesado en actualizar este articulo con nueva documentación
solo tienes que ponerte en contacto conmigo.
Fuente del articulo: "Miscelánea
Fiterana" Manuel García Sesma. |